Si consumimos una dieta muy pobre en proteínas es muy evidente que tendremos como resultados un efecto muy negativo sobre nuestra salud, sin embargo si las consumimos en exceso puede resultar nocivo para nuestro organismo.
Según estudios realizados por la OMS en la actualidad el consumo de proteínas dobla lo necesario que necesita el cuerpo a diario .
En una dieta de proteínas para gimnasio las cantidades de
proteínas ingeridas deben ser muchas o mas bien exceder el consumo diario, pues estas se quemaran en las células
produciendo energía. Pero a diferencia de los hidratos de carbono, que son consumidos en forma más rápida, las proteínas tienen una combustión mas lenta y compleja que originan residuos del metabolismo de esta combustión.
Debido al
exceso de proteínas originado por una dieta para gimnasio se produce una sobrecarga de trabajo para nuestros riñones e hígado y surge el riesgo de problemas para estos órganos.
Uno de los efectos secundarios son la aparición de enfermedades óseas por el exceso de jugos gástricos en nuestro estomago, esto se debe a que estas proteínas son de difícil digestión y presentan en su conformación química una composición alcalina lo que origina un exceso de producción de jugos gástricos.
También se puede presentar la
deshidratación y se debe a que como estas sustancias demoran en asimilar, nuestro organismo obliga a los riñones a filtrar más líquidos lo que llevaría a una perdida de líquidos que puede transformarse en excesiva. El calor del cuerpo se incrementa, se genera problemas de estreñimiento y se genera un efecto prematuro de envejecimiento porque
las proteínas tienen gran cantidad de radicales libres en su composición.
Recomendamos que antes de
tomar una dieta en base a
proteinas para gimnasio debe consultar a un nutricionista y tener muy en cuenta los efectos que produce consumir en
exceso las proteínas y también los efectos que se dan por no consumirlas o consumirlas en bajas cantidades.